

La memoria de la modernidad en Córdoba I: El Parque Figueroa de La-Hoz, Olivares y Chastang
El Parque Figueroa de Córdoba, construido entre 1968 y 1970 por la Caja Provincial de Ahorros de Córdoba sobre los terrenos de la antigua Huerta Figueroa, entre el camino de Los Toros y la carretera de Trassierra, representa un hito en la trayectoria de sus autores —los arquitectos Rafael de La-Hoz Arderius, Gerardo Olivares James y José Chastang Barroso— y uno de los mayores logros de Andalucía en la infrecuente simbiosis entre urbanismo y arquitectura moderna.
Parque Figueroa es uno de los ejemplos más completos en Córdoba de la unidad vecinal autosuficiente propia del urbanismo del Movimiento Moderno de posguerra: no es solo un conjunto de viviendas, sino un modelo integral de ciudad planificada —vivienda, equipamiento, comercio, culto, ocio y sanidad resueltos como un sistema único—, concebido además desde una lógica de vivienda social de gran escala.
Con más de 180.000 m² y más de 2.000 viviendas, el conjunto se planteó como una auténtica ciudad autónoma dentro de la ciudad: sus habitantes debían poder resolver dentro del propio barrio buena parte de sus necesidades cotidianas, sin depender de un centro urbano entonces distante.
El conjunto está catalogado por la Fundación DOCOMOMO Ibérico dentro de su registro de arquitectura del Movimiento Moderno en España, lo que confirma su valor patrimonial más allá del uso residencial cotidiano.